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Consecuencias del inadecuado tratamiento del dolor agudo
El dolor agudo no controlado genera más que una simple molestia, tiene muchas consecuencias negativas para el paciente, para los médicos que tratan al paciente y para quienes administran el hospital o la clínica que trata el dolor agudo. El mal manejo del dolor pone a los pacientes en peligro, genera sufrimiento innecesario y aumenta los gastos de atención, desde las distintas perspectivas, hay las siguiente consecuencias:
Perspectiva clínica
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Demora de la cicatrización de heridas debido al aumento del tono simpático
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Mayor riesgo de morbilidad pulmonar, incluida la neumonía debido a respiración limitada por el dolor
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Mayor riesgo de trombosis
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Mayor riesgo de muerte
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Respuesta hiperadrenérgica sostenida frente al estrés con hipertensión
Perspectiva del paciente
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Sufrimiento innecesario
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Problemas para dormir
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Retención urinaria
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Morbilidad o respiración limitadas y poca autonomía del paciente
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Miedo y ansiedad
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Discapacidad parcial o total innecesaria con pérdida de productividad laboral
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Recuperación más lenta de lo necesario de las funciones y del estilo de vida normales
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Calidad de vida reducida durante la recuperación
Perspectiva administrativa
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Ingresos más prolongados en la unidad de cuidados intensivos o en el hospital
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Mayores tasas de complicaciones y gastos asociados
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Mayor riesgo de que se desarrolle dolor crónico con los consiguientes gastos para la atención médica
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Implicación de que el mal control del dolor significa una mala calidad de atención
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